C A P I T U L O 5
Búsqueda de Recursos

Foto: Un grupo de trabajadores repara una calle
de un barrio pobre de Bogotá (Colombia).
Es imprescindible aumentar los recursos destinados al desarrollo,
a fin de mitigar la pobreza y mejorar la calidad de la vida de la gente.
Inversiones en el desarrollo
Treinta años después de que el FNUAP hubo comenzado sus operaciones con 1 millón de
dólares, se calcula que los recursos mundiales con destino a cuestiones de población y
desarrollo ascienden a miles de millones de dólares. Cinco años después del histórico
consenso de la CIPD, sus metas son universalmente aceptadas, por considerárselas
necesarias para promover los derechos humanos y el bienestar personal, combatir la pobreza
y mejorar la seguridad nacional y mundial.
El conjunto integrado de inversiones en población y salud reproductiva en los países
en desarrollo, según lo definido en el Programa de Acción de la CIPD, cuyo costo se
calculó para el año 2000 en 17.000 millones de dólares anuales, se reconoce como parte
de importancia vital de la estrategia general de desarrollo.
Un conjunto completo de servicios sociales agregaría atención primaria de la salud;
educación básica; nutrición y abastecimiento de agua y saneamiento de bajo costo para
las regiones menos desarrolladas. El costo anual del conjunto de servicios se ha calculado
para el año 2000 en un monto superior en 30.000 a 40.000 millones de dólares al
existente en 1990 1 .
Recursos insuficientes
El mundo está lejos de satisfacer esas necesidades. La asistencia oficial para el
desarrollo (AOD) para todos los propósitos, tanto económicos como sociales, ha
disminuido desde casi 61.000 millones de dólares en 1992 hasta 47.600 millones de
dólares en 1997. Mientras tanto, las demandas del mantenimiento de la paz y las
situaciones de emergencia han aumentado espectacularmente.
Los recursos disponibles para aplicar el Programa de Acción de la CIPD están muy
lejos del total previsto para fines de siglo. Los países, tanto donantes como receptores,
están lejos de dar cumplimiento a los importes que les corresponden (5.700 millones de
dólares y 11.300 millones de dólares, respectivamente). Los países donantes están
aportando sólo entre 1.900 millones y 2.000 millones de dólares. Hay una pequeña
cantidad de países en desarrollo de gran magnitud que representan la mayor parte de los
7.700 millones de dólares anuales procedentes de recursos nacionales.
Los donantes están aportando 1.900
millones de dólares por año, es decir, un tercio de los 5.700 millones de dólares que
se necesitan para aplicar el Programa de Acción de la CIPD.
El sector privado, incluidas las ONG y las fundaciones, está contribuyendo a salvar el
déficit de la asistencia; los cargos a los usuarios de los servicios están generando
recursos en los países en desarrollo, pero nada puede reemplazar la responsabilidad
intrínseca de los gobiernos de países tanto en desarrollo como donantes. En la mayoría
de los países, la mayor parte de los habitantes dependen hasta cierto punto de los
servicios públicos de educación y salud; y los pobres residentes en países pobres
dependen de dichos servicios más que los demás.
El reto de los recursos
La escasez de recursos no queda circunscrita a las cuestiones de población. Tiene causas
tanto estructurales como transitorias, entre ellas:
- Las presiones de la mundialización;
- La creciente discrepancia entre países ricos y países pobres;
- La creciente distancia entre personas ricas y personas pobres, dentro de un mismo país;
y
- La abstención por parte de los donantes de asumir compromisos políticos en pro de la
asistencia para el desarrollo.
Además, los países en desarrollo han debido atravesar crisis financieras y
económicas y aplicar a sus economías programas abrumadores de "ajuste
estructural" en que se hizo hincapié en las reducciones del gasto público.
El propósito de los programas de ajuste estructural es mejorar el potencial de
desarrollo económico de los países, reduciendo el gasto en el sector público. Pero el
ajuste estructural tiene efectos desproporcionados sobre los pobres, quienes dependen en
mayor medida de los servicios gratuitos o de bajo costo. Cuando se reducen los servicios
públicos o se impone el pago de derechos para recibirlos, los pobres no tienen
alternativa. Esta situación se ha documentado para los servicios de educación y salud,
así como otros servicios 2 .
Todas esas circunstancias han tenido efectos sobre la aplicación del Programa de
Acción de la CIPD.
¿Qué será necesario?
Encontrar los recursos para que el Programa de Acción de la CIPD no sea un mero texto
sobre el papel, sino que se lo lleve a la práctica, depende del compromiso político,
así como de contar con los recursos. Es menester efectuar inversiones adicionales en la
reorganización y la reforma del sector público, así como en la contratación, la
capacitación y la motivación de los recursos humanos para aprovecharlos al máximo. Es
preciso:
- Renovar los esfuerzos para el aumento global de los recursos, según los compromisos
asumidos por todos los países en la Conferencia Internacional sobre la Población y el
Desarrollo;
- Renovar el compromiso en pro de dedicar una proporción mayor de los recursos
disponibles, sean éstos internacionales, públicos o privados, a los servicios sociales
básicos, incluidos los de salud reproductiva;
- Aumentar la eficiencia; diversas acciones pueden lograr mejoras en la eficiencia, en
función de las condiciones locales; y
- Entablar alianzas entre los gobiernos, la sociedad civil y los donantes, a fin de
mejorar la financiación y ofrecer servicios e información allí donde más se los
necesite.
Lograr lo indicado representa un reto, tanto para la comunidad internacional como para
los países, a fin de encontrar mayores recursos con fines de asistencia para el
desarrollo y orientarla de la manera más productiva.
Aumento de los recursos
Los países en desarrollo están experimentando tres transiciones simultáneas: cambiar la
definición de los servicios de salud esenciales y las maneras en que éstos están
integrados entre sí; redistribuir las responsabilidades en los sistemas de servicios
públicos, desde la esfera central hasta la esfera local; y redefinir el papel y el
alcance de los servicios públicos.
El aumento de los recursos externos con destino a programas de población y salud
reproductiva es imprescindible para ayudar a los países a efectuar esas transiciones y,
al mismo tiempo, aprovecharlas para llevar a la práctica las recomendaciones de la CIPD,
por ejemplo:
- Diseñar y realizar programas que respondan plenamente a las necesidades y prioridades
de los clientes, en un ámbito cambiante;
- Contribuir a fortalecer las infraestructuras física, institucional y de recursos
humanos;
- Ofrecer asistencia técnica y productos.
Se necesitan con urgencia recursos adicionales, tanto externos como nacionales, con los
siguientes fines:
- Ampliar las gestiones con el propósito de obtener las necesarias inversiones con fines
de desarrollo;
- Mejorar los datos con destino al diseño, la realización y la vigilancia de los
programas;
- Satisfacer el creciente volumen y la diversidad de las demandas y necesidades en materia
de servicios;
- Mejorar la calidad de los servicios de salud, incluidos los de salud sexual y salud
reproductiva;
- Actualizar la capacitación del personal a fin de eliminar las barreras que imponen los
agentes de salud al acceso voluntario a los servicios, entre ellas las relativas a la
pobreza de los clientes, su ubicación geográfica, su género, su edad y el grupo étnico
o cultural al que pertenecen;
- Ampliar la información y los servicios ofrecidos a las poblaciones insuficientemente
servidas, en particular los pobres;
- Abordar las barreras culturales, sociales y económicas que restringen el acceso a la
información y a las oportunidades;
- Mejorar la contratación, la capacitación, la retención y la motivación del personal
necesario para la realización de los programas, desde el plano central hacia el plano
local.
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Para obtener más información, sírvase
dirigirse a:
United Nations Population Fund,
Information and External Relations Division,
220 E. 42nd Street, New York, NY 10017,
Estados Unidos de América.
Tel.: 212-297-5020;
fax: 212-557-6416.
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